Los síntomas más comunes incluyen cansancio al despertar, dificultad para levantarse, problemas de atención y concentración, y mayor somnolencia, especialmente al conducir. También se presenta falta de motivación y energía, lo que a veces hace que la vida cotidiana sea insuperable. Una tez apagada, migrañas frecuentes, una vida mecánica sin emociones ni pensamientos, cinismo, actos autodestructivos, desapego, sentimientos de soledad, ineficacia y aburrimiento frecuente son signos que pueden aparecer.

La fatiga suele ser el resultado de la acción conjunta de múltiples factores. El entorno general suele influir en su desencadenamiento. Los elementos visibles incluyen:
Hábitos de estilo de vida
Alimento
Calidad del sueño
El entorno profesional
El entorno familiar,
especialmente en familias disfuncionales
Sin embargo, también es fundamental tener en cuenta
Sin embargo, también es fundamental tener en cuenta
el entorno invisible, que puede incluir:
La presencia de molestias naturales bajo
La presencia de molestias naturales bajo
nuestro hogar o lugar de trabajo, como por ejemplo:
Cursos de agua subterráneos
Fallas
Caries
Chimeneas cosmo-telúricas
Recuerdos de muros, objetos, tierra.
La presencia de molestias tecnológicas
Cursos de agua subterráneos
Fallas
Caries
Chimeneas cosmo-telúricas
Recuerdos de muros, objetos, tierra.
La presencia de molestias tecnológicas
en nuestro hogar o lugar de trabajo, como por ejemplo:
Ausencia o mala conexión a tierra
campos eléctricos
campos magnéticos
Exposición excesiva a ondas electromagnéticas,
Ausencia o mala conexión a tierra
campos eléctricos
campos magnéticos
Exposición excesiva a ondas electromagnéticas,
especialmente de noche (teléfono móvil, WIFI,
Teléfono DECT, horno microondas, etc.)
Para identificar el tipo de fatiga y las causas de este estado de debilidad, ya sea temporal, crónica o permanente, se recomienda buscar la ayuda de diferentes profesionales que puedan brindarle apoyo en los diversos aspectos de la fatiga. La intervención de especialistas nos permite definir con precisión su condición y brindarle la asistencia adecuada:
Médicos y medicina complementaria para aspectos físicos Psicólogos, sofrólogos y expertos en desarrollo personal para aspectos psicológicos Geobiólogos para aspectos relacionados con entornos invisibles, conocimientos bien dominados por nuestros antepasados
Al combinar estos diferentes enfoques, es posible comprender mejor las causas de la fatiga e implementar soluciones eficaces para mejorar el bienestar diario. La fatiga puede ser física, psicológica o una combinación de ambas.
Para identificar el tipo de fatiga y las causas de este estado de debilidad, ya sea temporal, crónica o permanente, se recomienda buscar la ayuda de diferentes profesionales que puedan brindarle apoyo en los diversos aspectos de la fatiga. La intervención de especialistas nos permite definir con precisión su condición y brindarle la asistencia adecuada:
Médicos y medicina complementaria para aspectos físicos Psicólogos, sofrólogos y expertos en desarrollo personal para aspectos psicológicos Geobiólogos para aspectos relacionados con entornos invisibles, conocimientos bien dominados por nuestros antepasados
Al combinar estos diferentes enfoques, es posible comprender mejor las causas de la fatiga e implementar soluciones eficaces para mejorar el bienestar diario. La fatiga puede ser física, psicológica o una combinación de ambas.
Para evaluar tu nivel de fatiga, es fundamental consultar a diferentes especialistas: médicos, médicos de medicina complementaria, psicólogos, sofrólogos, etc.
Pero igualmente imprescindible es recurrir a un experto en diagnóstico de entornos invisibles: con una simple llamada telefónica podemos identificar las soluciones a implementar para transformar tu espacio vital en un espacio propicio para la buena salud, un sueño de calidad y una recuperación óptima.
Cuidarse es esencial , pero garantizar la calidad del entorno de vida y de trabajo aumenta considerablemente las posibilidades de recuperar y mantener una buena salud .
Cuidarse es esencial , pero garantizar la calidad del entorno de vida y de trabajo aumenta considerablemente las posibilidades de recuperar y mantener una buena salud .